La corrección que Dios enseña es cuando un infante que han reñido, quiere seguir haciendo lo malo, es cuando se necesita de la corrección física que es dar correazos en las nalgas, para que así pueda saber que sucederá de nuevo si no hace lo que le pidieron, a veces los infantes reflexionan cuando esto sucede y a veces no, entonces seguir haciendolo es importante, así como antes de hacerlo haber tenido toda la paciencia que necesitan y ser tu el ejemplo.
Esta corrección solamente lo pueden aplicar los padres a los hijos, no los hermanos a los hermanos, a veces los padres más bien golpean a los hijos de maneras que no son adecuadas y sin haberles tenido toda la paciencia que necesitan ni ser el ejemplo a seguir, golpearlos porque si está mal y siempre esto tiene que ser la última opción, porque los infantes comprenden pero necesitan que les tengas consideración y si los amas hasta te dolerá más a ti cuando los corrijas con la correa que a ellos pero sabrás que es necesario.
Cuando los padres más bien no aplican correcciones, puedes como hermano mayor correjir a los menores pero en vez de correazos darle palmadas en sus nalgas, y recuerda ser considerado y ser el ejemplo que esperas de ellos.
Porque golpearlos porque sí está mal y nunca tienes que agredirlo porque estás enojado, etc, agredir no es correjir, porque correjir con la correa o nalgadas conlleva un proceso que ya conoces.


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